Una luz de esperanza en medio del caos

En la historia de mi maternidad he tenido muchos tropiezos. Quise describir brevemente cada uno de ellos pero ya empezaba a resultar en un súper testamento así que mejor voy directo al grano.

Gracias a estos tropiezos y a algunos súper tropezones, en estos casi 6 años, entendí que muchas veces las decisiones que tomamos son en modo automático, pensando en nuestro propio bienestar y dejando de lado el de nuestros hijos. Suena como jalado de los pelos, digo “¿que hablas? ¿en que cabeza puede caber eso? ¡Todo lo que hago es por y para ellos!” Bueno amigx, hermanx, mujer/varón, la estimulación temprana, los talleres de verano, los ciclos vacacionales y no se que más inventos fueron creados para padres desesperados… No se de ningún niño que a sus cortos 2 o 3 añitos pida con locura que se le envíe a uno de esos lugares, a esa edad a penas y pueden hablar.

Así como todos, nosotros también fallamos y la lección aprendida ha sido tomar en cuenta siempre su opinión, su sentir, sus emociones y las posibles consecuencias de nuestras decisiones como padres en ellos sobre todo a nivel psicoemocional. Eso no quiere decir que nunca jamás volveremos a tropezar pero por lo menos estaremos mejor preparados para prevenir estos tropiezos.

En medio de este camino, algo que marcó un antes y después en nuestra historia, sin duda fue el haber tenido la posibilidad de enviar a mis hijos a un jardín en Corea y disfrutar de todos sus beneficios. Fue una de esas cosas que te abren la mente y los horizontes, sumamente revelador. Desde entonces comparar el nivel educativo entre Corea y Peru probablemente se convirtió en una mala costumbre mía.

No quiero escribir un post alabando o hablando mal de un sistema educativo o del otro. Ambos son países con situaciones, contextos y realidades diferentes en muchísimos aspectos. Ambos no tienen un sistema educativo perfecto. Si bien la educación en Corea es reconocida mundialmente por su alto nivel, incluso desde la primaria es sinónimo de mucho estrés para los niños. Este tipo de estrés escolar probablemente no existe en nuestro sistema educativo peruano y hasta se goza de más libertad, pero algo que es común a ambas realidades es 1. el bullying escolar [en nuestro país, por lo menos no es común que el desenlace sea el suicidio, pero si en Corea, consecuencia de los altos niveles de acoso sumados a la presión por ser el mejor en una sociedad tan competitiva] y 2. el uso de la educación por un mero fin lucrativo. Me tomaría muchas líneas comparando a ambos sistemas pero hoy no lo haré.

Hoy quiero compartir mis expectativas por un futuro que alguna vez parecía muy lejano pero que actualmente pareciera hacerse tangible en un corto o mediano plazo.

Tras leer el último artículo en el blog de “Mi mejor clase”, no puedo más que estar de acuerdo en que nos hemos convertido en espectadores de grandes cambios a nivel mundial. Creo que no soy la única que piensa que nuestro sistema educativo (entre muchas otras cosas) debe cambiar para bien y veo con buenos ojos las consecuencias positivas que surgen en medio de este caos.

Nosotros nuevamente estamos en Corea y estaremos todo este ciclo escolar 2020, aunque por obvias razones aún no empieza y tampoco estoy muy segura de cuando empezará, lo cierto es que en diferentes partes del mundo padres y madres hemos vuelto a casa junto a nuestros hijos y tenemos que recurrir al “homeschooling” ya sea por requerimiento del estado, de los mismos centros educativos o simplemente por el hecho de “mantenerlos ocupados” todo el día.

Estoy segura que Maria Montessori estaría saltando en un pie al ver a todos los niños del mundo participando de las tareas cotidianas aunque sea solo “para que no se aburran”.

Si nunca en tu vida has escuchado del “homeschooling” o “educación en casa” o si algo sabes del tema pero nunca te imaginaste intentándolo con tus hijos, te cuento que con el solo hecho de planear una semana de actividades manuales o didácticas en casa has pisado el primer escalón.

No me considero una mamá homeschooler a tiempo completo, me encantaría serlo, ya que me parece súper interesante y un gran desafío a mi paciencia y creatividad pero al mismo tiempo también es sinónimo de incertidumbre y miedo, por lo menos para mi por ahora. Cuando pienso en nuestra vida y un futuro en Peru, si lo considero una opción, pero actualmente vivimos un día a la vez, sin apuros. Mientras tanto, me gustaría compartir algunas cosas que he aprendido al respecto por aquí.

Empiezo por decirte que sí, es abrumador, estresante y un desafío a la paciencia y al buen humor que se hace más intenso cada 5 minutos, especialmente con niños pequeños o con más de un niño en casa. Nuestra misión hoy en día es difícil pero no imposible. Así que en vista de los acontecimientos mundiales, virare un poquito los contenidos de mi blog para contribuir de alguna forma con mi granito de arena en estos días de cuarentena.

Imagen de buenavibra.es

Nos leemos en el siguiente post.

Tu amiga, Nadhia <3.

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